Que maravilloso es ese momento en el que sales por la puerta de casa,divina, ligera, solo con un pequeño bolso que apenas contiene la cartera, llaves, móvil y un par de chicles, sabiendo que la vuelta a casa será un poco más complicada, con mucho mas peso, con la postura de los brazos como si hicieras flexiones, ocupando el doble de diámetro de tu cuerpo, con marcas de guerra en las muñecas, esas malditas asas de cuerda que nos cortan la circulación, del peinado ni hablemos, una coleta mal hecha, y la tarjeta tiritando de fresquito y con un vacío inquietante. Si amigas, ese momento es el de las REBAJAS, un acontecimiento en el que no hay distinciones sociales, diferencias de nivel adquisitivo, de cultura… Nos transforma, sí. sobretodo al género femenino en esos momentos en los que nadie, ni nosotras mismas nos entendemos. Puede que lo utilicemos como una terapia, puede que prefiramos gastarnos el dinero en compras en vez de en un psicoanalista, Spa, una llamada de 3 horas con “mami “que siempre intenta comprendernos…. Definitivamente es una terapia rápida y efectiva, donde resurge nuestro lado más salvaje, esa pantera que llevamos dentro. La mayoría de las cosas que nos compramos son “Absolutamente necesarias” ,eso si dentro de la tienda, porque luego al llegar a casa lo miramos y pensamos…”mmmm…” pero luego nos reafirmamos “seguro que algún día me lo pongo”. Aun así ¿ Qué sería de nosotras sin las rebajas? Sin esas pequeñas emociones, sin esa adrenalina, empujones, colas de gente para pagar, nuestra talla que nunca queda, que el pantalón que nos gusta esté con la cremallera rota, etc etc…Seguro que nuestras parejas, amistades y familia no nos soportarían ni un minuto más!!! En esos momentos ……..de mujer.